Luis Manuel Ferreras
Zapopan, Jalisco.– Los Charros de Jalisco escribieron una página dorada en la historia del béisbol caribeño al proclamarse campeones de la Serie del Caribe por primera vez, tras vencer 12-11 a los Tomateros de Culiacán en un electrizante duelo que se extendió hasta entradas extras, ante un Estadio Panamericano repleto y entregado.
El título se definió en la décima entrada, cuando un lanzamiento descontrolado del relevista Guadalupe Chávez, con las bases llenas, permitió la carrera de la victoria para los locales. El partido había llegado empatado a 10 carreras luego de una remontada memorable de los Tomateros, que borraron una desventaja de ocho anotaciones y forzaron el episodio adicional con un jonrón decisivo en el noveno inning.
Julián Ornelas y Michael Wielansky fueron protagonistas en el desenlace al anotar las dos carreras del triunfo en el décimo capítulo, mientras que Connor Hollis encabezó la ofensiva jalisciense con una actuación sobresaliente. El pitcheo, exigido al máximo por la intensidad del encuentro, encontró en César Gómez al lanzador ganador, mientras que Chávez cargó con la derrota.
Más allá del resultado, la consagración tuvo un valor histórico adicional: los Charros se convirtieron en uno de los pocos equipos en ganar la Serie del Caribe jugando como anfitriones. Para el dirigente Benjamín Gil, el campeonato significó su primera corona en el torneo y un momento especial al compartir la hazaña con su hijo Mateo Gil, repitiendo una gesta familiar que solo contaba con un antecedente en la historia del certamen.
*Fuente: Prensa Serie del Caribe
